El tratamiento integral para mejorar el dolor persistente.

¿Llevas tiempo conviviendo con dolor? Dolor de espalda, cuello, problemas digestivos, sueño interrumpido… ¿Sientes que tus molestias van y vienen y que nada acaba de funcionar? Quizá ya lo has probado todo: fisio, medicación, ejercicio, buena alimentación…

 

Pero los síntomas vuelven. Y eso agota y afecta a tu bienestar diario. La buena noticia es que tu cuerpo tiene más recursos de los que imaginas. Y en Ángela Martínez Fisioterapia podemos ayudarte a activarlos.

Es un enfoque integral, personalizado y basado
en ciencia.

No solo tratamos los síntomas, sino la vía que los comunica: el nervio vago. Cuando no funciona bien, el cuerpo deja de coordinarse y aparecen los síntomas.

Las súper herramientas: respiración, postura y movilidad.

Trabajando de forma consciente y activa estos tres parámetros, podremos conseguir esa reducción del dolor y mejora de los síntomas.

Estimular y regular el nervio vago es la llave a vivir mejor.

Llevamos un proyecto totalmente adaptado y particular que nos ayuda a reducir el dolor, aumentar tu funcionalidad y mejorar tu calidad de vida.

No se trata de "tapar" el dolor. Sino de entenderlo.

¿Cómo podemos ayudarte?

Tu cuerpo está diseñado para funcionar de forma correcta. Pero el estrés, el ritmo de vida, el sedentarismo, las cicatrices, el calzado, el descanso… Van sumando pequeñas interferencias. Casi sin darnos cuenta, nos vamos adaptando al malestar hasta convertirse en dolor. Y no solo duele el cuerpo: se duerme peor, se digiere peor, se vive peor. En muchos casos, todos esos síntomas están relacionados. Y una pieza clave para entender esa conexión es el nervio vago, el gran comunicador entre el cuerpo y el cerebro.

 

El enfoque tradicional a veces se centra en el síntoma. Pero este tratamiento va un paso más allá: explora el por qué, desde la raíz.

 

¿Por qué, si haces ejercicio y cuidas tu alimentación, sigues con dolor u otros problemas? ¿Por qué tienes digestiones pesadas o te cuesta dormir en épocas de más estrés o preocupación? La respuesta puede estar en la información que está enviando el nervio vago. Puede ser el héroe o el villano en función de la información que transmite.

 

Regulando el nervio vago, todo empieza a encajar:

  • Mejora el dolor persistente.
  • Mejora la digestión, el descanso, la concentración y el ánimo.
  • Se reduce la ansiedad, el ruido mental y la tensión muscular.
  • Aparecen fuerzas que creías perdidas.

 

¿Cómo lo haremos?

Desde un enfoque integral. No tratamos zonas aisladas, sino a la persona en su conjunto. El primer paso será entender cómo está funcionando tu cuerpo:

  1. Hacemos cuestionarios y pruebas personalizadas.
  2. Evaluamos tu postura, movilidad y coordinación muscular.
  3.  Identificemos qué áreas necesitan reeducarse.

A partir de ahí, diseñamos contigo una estrategia de mejora basada en tres pilares:

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Respiración consciente.

La respiración puede calmar o alterar tu sistema nervioso. Cuando no respiramos bien, se tensan el cuello, la espalda, el diafragma, el suelo pélvico… 

Aprendemos a respirar mejor para que tu cuerpo se relaje, se organice y se recupere.

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Postura y movilidad.

Cuando tus músculos trabajan bien en conjunto, el cuerpo duele menos, se mueve mejor y soporta mejor las presiones internas (digestivas, pélvicas, articulares…). Aprendemos a moverte de forma eficiente, a repartir mejor las cargas y a aliviar inflamaciones o tensiones que hoy están limitando.

¿Qué beneficios obtendrás?

Cuando el cuerpo está bien regulado, todo mejora. Tu cuerpo empieza a responder de forma más eficiente. Con este tratamiento notas cambios reales en tu día a día:

  • Duermes mejor y te despiertas con más energía.
  • Mejora tu digestión (menos hinchazón, gases, reflujo o estreñimiento).
  • Sientes más claridad mental y capacidad de concentración.
  • Tienes menos dolor, menos rigidez, más ligereza.
  • Ganas fuerza, estabilidad y control corporal.
  • Mejora el tono del suelo pélvico y las sensaciones durante el ciclo menstrual.
  • Notas un mejor estado de ánimo y menos sensación de “alarma” o ansiedad.

 

Un proceso en 3 fases y de, al menos, 3 meses de duración:

Iniciaremos con sesiones semanales. A medida que mejoras y ganas autonomía las espaciaremos.

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Estudio personalizado:

Valoración estructural: observamos tu postura y movilidad y descartamos posibles lesiones.

 

Valoración funcional: a pesar de tener lesión o disfunción buscamos estrategias para que despiertes el potencial que tiene tu cuerpo y ser lo más funcional posible en las actividades del día a día.

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Abordaje integral:

Estimulamos el nervio vago mediante técnicas de respiración, movilidad y regulación postural.

 

Adaptamos los ejercicios a ti y a tu ritmo de vida.

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Trabajo autónomo en casa:

También aprenderás a cuidarte en casa. Porque el trabajo no termina en consulta. Durante el tratamiento te enseñaré herramientas prácticas para:

  • Calmar el cuerpo en momentos de dolor, estrés o insomnio.
  • Activarte por la mañana cuando sientas fatiga.
  • Mejorar la contracción de tu suelo pélvico y sentirte más fuerte y segura.
  • Respirar, moverte y estar en tu cuerpo de otra manera.

¿Para quién es Activa?

Este tratamiento está indicado para personas con dolor y que además se sienta identificado con alguno de estos síntomas:

 

  • Dolor persistente que vuelve aunque lo hayas tratado.
  • Sensación de que tu cuerpo “no funciona bien”, aunque las pruebas habituales digan que todo es correcto.
  • Dificultad para dormir: si te despiertas cansado, te despiertas por la noche, te cuesta dormir al acostarte…
  • Cansancio, fatiga o “niebla mental”.
  • Problemas digestivos: hinchazón, ardores, estreñimiento o diarrea.
  • Bruxismo, migrañas o tensión mandibular.
  • Dolores menstruales, incontinencia o prolapsos.
  • Estrés o pensamientos repetitivos.

¿Para quién NO es Activa?

Este tratamiento no está indicado si buscas una solución rápida, y si no estás dispuesto/a a hacer cambios en hábitos que están implicados en tu recuperación.

 

Requiere compromiso, constancia y una actitud activa por tu parte. Se trata de aprender herramientas que te acompañarán toda la vida.

Este es un tratamiento pensado para que recuperes autonomía, calma y funcionalidad.

El objetivo es que vuelvas a hacer lo que te gusta sin que el dolor te limite. No es magia. Es ciencia aplicada, compromiso contigo y acompañamiento profesional.

 

Si los estímulos son buenos y se repiten, el cuerpo aprende y cambia.

 

Si el ritmo es constante, el cambio es duradero.

 

Te acompaño en este proceso. ¿Te animas? :)

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